sábado, 15 de diciembre de 2012

Cuentos creados



Había una vez un burro llamado Carrete.
Era muy juguetón y divertido, quería estar con muchos animales, pero su dueño no le dejaba, lo tenía todo el día trabajando y apenas le alimentaba. Siempre le castigaba por cualquier cosa que hiciese mal. El burro harto de él, decidió de escaparse. Un día, mientras que su dueño dormía, Carrete, que estaba atado a un árbol, empezó a morder la cuerda hasta que se soltó. Buscaba un sitio donde hubiese mucha agua y hierba.



 Empezó a andar y andar y en el camino se encontró a un pato. Carrete le vio muy triste y le preguntó:
-¿Qué te pasa patito?
El pato respondió:
-Cua, cua, cua aquí estoy en esta charca,bueno en lo que queda de ella porque ya mismo se secará y no tendré donde nadar cua, cua,cua.
Y el burro le dijo:
-Pues vente conmigo que yo se de un lugar donde habrá tanta agua como quieras
El pato le respondió:
-Pero yo no puedo andar mucho, me canso, no tengo las patitas tan largas como las tuyas.
Carrete le dijo emocionado:
-No te preocupes, yo te llevaré e mi lomo.
Así lo hicieron y empezaron a caminar.

Se encontraron con un gato que estaba en lo alto de un tejado maullando. Carrete le dijo:
-Hola gato ,¿por qué maúllas tanto?
El gato le respondió desesperado:
-Porque me he comido el último pescado de mi dueña y como me pille me mata.
El burro le dijo:
Vente con nosotros que vamos a un lugar donde te podrás comer todo el pescado que quieras.
El gato le hizo caso y siguieron su camino.

Al rato se encontraron con un gallo que no paraba de cacarear en el corral. Quiquiriquí decía el gallo muy triste.
Carrete le preguntó:
-¿Qué te pasa gallo?
El gallo le contestó:
-Pues que llega la navidad y mis dueños me van a cocinar como plato especial.
Carrete le dijo:
-Vente con nosotros que vamos a un sitio donde no correrás ningún peligro.
Así lo hicieron.

Por fin llegaron a ese maravilloso lugar. Era un prado enorme y bonito donde el burro podía vivir, tenía río donde el pato podía bañarse y el gato podía comer todo el pescado que quisiese y era un sitio tranquilo y sin peligro donde podía vivir el gallo.

Sofía Alarcón (5º A) 

1 comentarios :

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.